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EL BLOG DE WEPPA

Por qué cada cambio de tu sitio se puede volver atrás

Cambiar una página debería permitirte probar una idea sin perder de vista lo que ya funcionaba. En un sitio de Weppa, cada publicación se prepara como una versión. Puedes volver a publicar una anterior mientras siga conservada.

Ese último detalle importa: volver atrás tiene un alcance concreto y depende de que la versión que necesitas continúe disponible.

Una propuesta antes de salir al público

Al preparar un cambio se reúnen las páginas y los archivos que forman la nueva versión. La revisión comprueba aspectos del sitio antes de publicarlo. Una vista previa permite ver la propuesta y revisar el texto y el diseño.

Las comprobaciones técnicas no sustituyen tu revisión editorial: un título puede estar bien construido y aun así decir algo que tu negocio no quiere comunicar. Por eso conviene revisar también precios, promesas, nombres y enlaces.

Qué significa volver atrás

Si una publicación no te convence, puedes elegir una versión conservada y preparar su publicación de nuevo. Recuperas el sitio de esa versión, con sus páginas y archivos. La acción pasa por el proceso de publicación correspondiente y requiere comprobar lo que quedó visible.

Weppa conserva hasta cinco versiones. Antes de contar con una versión antigua, comprueba que siga disponible. Las versiones del sitio y las copias protegidas de los datos de tu negocio tienen alcances distintos.

Qué ocurre con los cambios posteriores

Volver a una versión anterior recupera ese conjunto de páginas. Si después corregiste un teléfono o añadiste otro artículo, esos cambios podrían no estar en la versión recuperada. Revisa qué se reemplazará antes de hacerlo.

Si solo quieres deshacer una frase o una página, puedes preparar una nueva versión que conserve el resto del trabajo y corrija únicamente esa parte.

Qué queda fuera de esa vuelta atrás

Recuperar una versión del sitio no retira correos que ya se enviaron, no borra lo que un visitante ya leyó y no deshace cambios en otras aplicaciones. Esas acciones tienen su propio proceso de revisión y recuperación.

Antes de publicar, identifica qué páginas cambian y revisa la propuesta. Después, comprueba el resultado público. Tener versiones conservadas ayuda a corregir el rumbo con una referencia concreta de lo que quieres recuperar.

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